12 de noviembre de 2015

MAQUIAVELO, EL PRÍNCIPE



Maquiavelo por Santi di Tito

NICOLÁS MAQUIAVELO
Nicolás Maquiavelo fue un diplomático, funcionario público, filósofo político y escritor italiano. 
Fue una figura relevante del Renacimiento italiano.



EL PRÍNCIPE
Cuán loable es en un príncipe mantener la palabra dada y comportarse con integridad y no con astucia, todo el mundo lo sabe. Sin embargo, la experiencia muestra en nuestro tiempo que quienes han hecho grandes cosas han sido los príncipes que han tenido pocos miramientos hacia sus propias promesas y que han sabido burlar con astucia el ingenio de los hombres. Al final han superado a quienes se han fundado en la lealtad.


Debéis, pues, saber que existen dos formas de combatir: la una con las leyes, la otra con la fuerza. La primera es propia del hombre, la segunda de las bestias; pero como la primera muchas veces no basta, conviene recurrir a la segunda. Por tanto, es necesario a un príncipe saber utilizar correctamente la bestia y el hombre. Este punto fue enseñado veladamente a los príncipes por los antiguos autores, los cuales escriben cómo Aquiles y otros muchos de aquellos príncipes antiguos fueron entregados al centauro Quirón para que los educara bajo su disciplina. Esto de tener por preceptor a alguien medio bestia y medio hombre no quiere decir otra cosa sino que es necesario a un príncipe saber usar una y otra naturaleza y que la una no dura sin la otra.

Estando, por tanto, un príncipe obligado a saber utilizar correctamente la bestia, debe elegir entre ellas la zorra y el león, porque el león no se protege de las trampas ni la zorra de los lobos. Es necesario, por tanto, ser zorra para conocer las trampas y león para amedrentar a los lobos. Los que solamente hacen de león no saben lo que se llevan entre manos. No puede, por tanto, un señor prudente -ni debe- guardar fidelidad a su palabra cuando tal fidelidad se vuelve en contra suya y han desaparecido los motivos que determinaron su promesa. Si los hombres fueran todos buenos, este precepto no sería correcto, pero -puesto que son malos y no te guardarían a ti su palabra- tú tampoco tienes por qué guardarles la tuya. Además, jamás faltaron a un príncipe razones legítimas con las que disfrazar la violación de sus promesas. Se podría dar de esto infinitos ejemplos modernos y mostrar cuántas paces, cuántas promesas han permanecido sin ratificar y estériles por la infidelidad de los príncipes; y quien ha sabido hacer mejor la zorra ha salido mejor librado. Pero es necesario saber colorear bien esta naturaleza y ser un gran simulador y disimulador: y los hombres son tan simples y se someten hasta tal punto a las necesidades presentes, que el que engaña encontrará siempre quien se deje engañar.


Maquiavelo, "Capítulo XVIII: De qué modo han de guardar los príncipes la palabra dada", en El Príncipe











3 de noviembre de 2015

LA DANZA MACABRA, DANZA GENERAL DE LA MUERTE CASTELLANA

LA DANZA MACABRA
La danza macabra se desarrolló en toda la literatura europea, procedente de Francia. 

El tema de la muerte dominó la Baja Edad Media, la abundante mortalidad y las frecuentes pestes hacen que la muerte esté muy presente en la vida cotidiana medieval.




La muerte aparece representada como un esqueleto que siega con su guadaña las vidas de los mortales e invita a su danza a todos sin tener en cuenta su edad, rango o posición social.

El Papa, la doncella, el rey, el arzobispo son llamados a bailar con la muerte dejando todo lo que poseen en este mundo.
La muerte no atiende a quejas ni a razones y lleva detrás de ella lo mismo al poderoso emperador que al hábil abogado, se burla de los médicos y de los sabios astrólogos

DANZA GENERAL DE LA MUERTE CASTELLANA

La Danza general de la muerte escrita en castellano se conserva en un manuscrito de la Biblioteca de El Escorial, fue compuesta a principios del siglo XV. 
Consta de más de seiscientos versos dodecasílabos en coplas de arte mayor.
En esta danza castellana van desfilando personajes de los tres estamentos de la Edad Media: La nobleza, el clero y el pueblo.

Las danzas de la muerte se representaban en semana santa.

En ellas se trataba el tópico literario del poder igualatorio de la muerte.












2 de noviembre de 2015

TEATRO MEDIEVAL, AUTO DE LOS REYES MAGOS



AUTO DE LOS REYES MAGOS
El Auto de los Reyes Magos es una obra de teatro medieval anónima, es el primer ejemplo de teatro castellano, procede de la Catedral de Toledo. 


Son 147 versos polimétricos que constituyen un texto que se supone incompleto.

Compuesto en la segunda mitad del siglo XII y copiado en las páginas sobrantes de un códice (Códice de la Biblioteca Nacional de Madrid vª 5-9, con letra de principios del siglo XIII). 

En el mismo códice se encuentran comentarios sobre textos bíblicos y en dos folios se copia la Representación o Auto de los Reyes Magos.

La lengua del fragmento apunta a una posible fuente francesa.


El texto está escrito como si fuera prosa y hay que atribuir a cada rey sus parlamentos para adaptarlo a las formas teatrales actuales.

Tras su descubrimiento por un canónigo de la catedral de Toledo, el medievalista y filólogo Ramón Menéndez Pidal se encarga de su publicación y lo bautiza como Auto de los Reyes Magos.

Se conserva actualmente en la Biblioteca Nacional de España.



ARGUMENTO




En el Auto de los Reyes Magos se narra la historia de la visita de los Reyes Magos al niño Jesús. 

Esta obra esta basada en el pasaje del Evangelio según San Mateo.

Su argumento es sencillo: los Reyes Magos, siguiendo una misteriosa estrella, se encuentran y discuten la causa de aquel signo, llegando a la conclusión de que Jesucristo ha nacido y deciden seguir a la estrella para adorarlo. 
Visitan al rey Herodes, que se siente indignado ante tal revelación. 
Los Magos parten hacia Belén, mientras que Herodes pide a sus sabios que le digan si es realmente cierto que ha nacido otro rey, y solamente uno de ellos se atreve a asentir.


EDICIÓN DIGITAL DEL AUTO DE LOS REYES MAGOS

Aquí puedes leer la edición digital del Auto de los Reyes Magos haciendo click en este enlace de la Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes:


VERSIÓN ACTUALIZADA DEL AUTO DE LOS REYES MAGOS


Esta es la versión actualizada del Auto de los Reyes Magos también conocido como Representación de los Reyes Magos realizada para Odres Nuevos.
Los dos cuadros de esta representación están constituidos por sucesivos monólogos y diálogos de los tres reyes, ordenados de acuerdo con una misma estructura: 
Descubrimiento de la estrella 
Interpretación de su significado
Titubeo y dudas
Autoconvencimiento 
Decisión de ir a adorar al Niño Dios

Cada uno de los Reyes Magos por separado, se pone en camino y se van encontrando unos con otros; se dan a conocer y deciden hacer juntos el viaje.

CUADRO I
En lo alto de la escena -que permanece unos instantes a oscuras- brilla intensamente una estrella. Poco a poco, una débil luz nocturna permite ver el tablado dividido en tres hornacinas románicas.
Muy lejana, música de laúd.
La hornacina izquierda -espectador- se ilumina con fuerza. En ella está el rey Gaspar, de pie. Su habla es vehemente.

GASPAR
¡Dios creador! ¡Qué maravilla!
¿Qué estrella será esa que brilla?;
hasta ahora no la he advertido;
hace bien poco que ha nacido.

Pausa. Gaspar medita.

¿Habrá nacido el Creador;
de todas las gentes señor?
No es verdad, no sé qué me digo;
todo esto no vale ni un higo.
Otra noche la miraré,
y si es verdad, bien lo sabré

Pero no lo ha conseguido: la idea sigue allí. Breve.

¡Gran verdad es lo que yo digo!
En absoluto lo porfío.

Nueva vacilación.

¿No puede ser otra señal?

Y nuevo vencimiento.

¡Esto es, y no es nada más!
Dios -es seguro- nació de hembra
en el mes este de diciembre.
Donde esté iré, lo adoraré,
por Dios de todos lo tendré.

Mientras esta hornacina queda a oscuras, se enciende la de la derecha. El rey Baltasar se apoya en una mesa llena de pergaminos y de instrumentos ópticos.

BALTASAR

No sé esa estrella de do viene,
quién la trae o quién la detiene.
¿Por qué ha surgido esta señal?
Jamás en mis días vi tal.
De cierto ha nacido en la tierra
aquel que, en la paz y en la guerra,
señor será desde el Oriente,
de todos, hasta el Occidente.

Con docta decisión.

Por tres noches me lo veré
y más de veras lo sabré.

Baltasar medita. No está claro que la estrella no sea un engaño.

¿Será verdad que ya ha nacido?
Dudo de lo que he advertido.

Es la última duda: va a seguir su primer impulso. Se yergue con energía, y algunos rollos de pergamino caen por el suelo.

Iré, lo adoraré,
le imprecaré y le rogaré.

Se extingue súbitamente la luz de esta hornacina y se enciende con suavidad la del centro. En un humilde trono, Melchor; a sus pies, con una rodilla en tierra, un paje. El viejo rey habla absorto, mientras apoya su mano diestra en la cabeza del muchacho.

MELCHOR

Válgame el Creador, ¿tal cosa
ha sido alguna vez hallada
o en una escritura encontrada?
No había esa estrella en el cielo:
para eso soy buen estrellero.
Yo no me engaño: he advertido
que un hombre de carne ha nacido
que es el señor de todo el mundo;
así es, como el cielo, rotundo.
De las gentes señor será,
y todo el orbe juzgará.


El rey, movido por la duda, se pone en pie. El paje, aún arrodillado, le escucha con avidez.¿Es...? ¿No es?
Pienso que verdad es.

El paje se levanta con prestanza y se dispone a salir. Pero el rey lo detiene con un gesto.

Lo veré hasta que me persuada
de si es verdad o si no es nada.

El paje, decepcionado, abate la cabeza. Pero Melchor, en un súbito arranque, se rinde a la evidencia.

¡Sí! ¡Ya ha nacido el Creador
de todas las gentes señor!
Yo bien lo veo que es verdad.

Resuelto ya, al paje:

¡He de ir allá, por caridad!

El paje, rebosando alegría, sale corriendo. Oscuro total. La música crece.



CUADRO II
Cesa la música. Las hornacinas han desaparecido, pero no los arcos. Tras ellos se ve ahora un paisaje de desierto, muy convencional. Los tres espacios están iluminados. En el central y en el de la derecha aparecen, respectivamente, Gaspar y Baltasar. La estrella sigue en lo alto.

GASPAR (A Baltasar)

Dios os guarde, señor. ¿Sois acaso estrellero?

Gaspar asiente con gesto leve y cortés.

Decidme la verdad; de vos saberla quiero.
¿No veis qué maravilla?
¡Un astro nuevo brilla!

BALTASAR (Sonriente, apacible)

Sí, que ha nacido el Creador,
que de las gentes es señor.
Iré y lo adoraré.

GASPAR (Vehemente)

¡Y yo también le rogaré!

En el espacio izquierdo aparece el viejo Melchor, con su paje. Van de camino. Dirigiéndose a los otros reyes.

MELCHOR

Señores, ¿a qué tierra, dónde intentáis llegar?

Baltasar y Gaspar observan con curiosidad al anciano astrónomo. Melchor sale del arco y avanza hasta el centro de la escena.

¿Queréis al Creador conmigo ir a rogar?

Sus interlocutores, vencido el recelo, se aproximan a él. La luz del fondo se extingue. Los tres reyes quedan bajo la estrella.

¿Acaso lo habéis visto? Yo lo voy a adorar.

GASPAR

Nosotros también vamos; querríamoslo hallar.
Sigamos esa estrella: nos guiará al lugar.

MELCHOR

¿Cómo probar podremos si es un hombre mortal,
o si es rey de la tierra, o si lo es celestial?

BALTASAR (Con un dejo de misterio y de malicia)

¿Deseáis bien saber cómo esto lo sabremos?
Oro, mirra e incienso a él ofreceremos.
Si fuere de la tierra rey, el oro querrá;
si fuere hombre mortal, la mirra tomará;
y si rey celestial, de esto se dejará:
elegirá el incienso, que digno de él será.

GASPAR Y MELCHOR (Seducidos por el ingenio de Baltasar)

¡Marchemos ya, y así lo hagamos!

Oscuro total.

Auto de los Reyes Magos 
versión actualizada de Odres Nuevos



REPRESENTACIÓN DEL AUTO DE LOS REYES MAGOS


La obra el Auto de los Reyes Magos se representa los días 2, 3 y 4 de enero en la Basílica de la Asunción de Nuestra Señora de Colmenar Viejo en Madrid.



Un total de 120 personas participan en esta obra, de las cuales la mayoría son vecinos del municipio.

Hay que destacar la música en directo con instrumentos antiguos y el coro de cámara que ambienta la representación.

En este vídeo puedes ver unas imágenes de la representación del Auto de los Reyes Magos.






OTRAS REPRESENTACIONES SOBRE LOS REYES MAGOS

En torno al 6 de enero en muchos pueblos de España se siguen haciendo representaciones populares, en las plazas o en las iglesias del primitivo Auto de los Reyes Magos y sus numerosas variantes y junto con distintas adaptaciones del conocido tema de la visita de los Magos al Niño recogidas de la tradición popular.



Algunas de las localidades de España donde tienen lugar estas representaciones son: Colmenar Viejo, El Viso, Betancuria, Cañada, El Paretón, Paredes de Nava, Churra, Patiño, Rincón de Beniscornia, Javalí Nuevo, Valdemoro, Tejina, Gáldar  o Santillana del Mar, por citar algunas.



Adoración de los Magos por Andrea Mantegna












1 de noviembre de 2015

TERENCIO, OBRAS


PUBLIO TERENCIO AFER
Publio Terencio Afer nació en Cartago, en el norte de África, hacia el año 185 a. C. 
Fue un esclavo de origen bereber, a los ocho años fue robado por unos piratas númidas y vendido como esclavo del senador romano Terencio Lucano.
Mercado de esclavos por Gustave Boulanger


Se sabe con seguridad que, siendo todavía adolescente, llegó a Roma como esclavo del senador Terencio. 

El senador, prendado de la belleza y talento de su esclavo, le proporcionó una educación esmerada y luego lo manumitió dadas sus extraordinarias cualidades.

Una vez que le fue concedida la libertad, adoptó el nombre de su antiguo amo.
Como era costumbre en Roma, tomó el nomen de su patrón, Terencio, y mantuvo en el cognomen, Afro, la referencia a su procedencia geográfica.

Reconstrucción ideal del puerto de Cartago


Terencio, dotado de una fuerte personalidad, se convirtió en el favorito de los círculos literarios romanos.

Hizo buena amistad con los Escipiones y los Emilios.
Fue amigo de Escipión Emiliano y de Cayo Lelio, relacionándose con el Círculo de los Escipiones en el que estaban intelectuales como Panecio, Polibio y Lucilio.

Publio Cornelio Escipión Emiliano


En casa de Escipión se daban cita hombres de estado y hombres de letras y se reunían filósofos, historiadores, retores y poetas, todos movidos por el mismo deseo de difundir e integrar en la literatura latina las formas literarias griegas y engrandecer la lengua latina.

Este trato con esta aristocracia romana de gustos filohelénicos le supuso también bastantes enemistades.
Ensayo en el atrio por Gustave Boulanger


Desde muy joven se dedicó a la labor literaria y consiguió estrenar sus comedias a pesar de la oposición inicial de sus enemigos.

Se consagró como autor de comedias durante la República Romana.

En el año 160 a.C. Terencio viajó a Grecia y Asia Menor parece ser que a la busca de nuevas obras de Menandro. 

Falleció el año siguiente en Arcadia, durante el viaje de regreso desde Grecia a Roma, con una edad que se calcula entre los 25 y los 35 años.

Cuenta la tradición que murió entristecido por la pérdida, en un naufragio, de un conjunto de traducciones de textos de la "comedia nueva" correspondientes a Menandro.



COMEDIAS DE TERENCIO

Se convirtió, junto a Plauto, en uno de los principales escritores cómicos latinos.
Terencio es menos genial que Plauto pero más perfecto y clásico.
Por su temprana muerte, la corta carrera dramática de Terencio duró solo seis años.
Sus obras dan la impresión de una madurez precoz.
Escribió y representó seis comedias palliatas que fueron estrenadas con desigual éxito entre los años 166 y 160 a.C.


Autor de obras como Los hermanosEl eunucoFormiónEl atormentador de sí mismoLa suegra y La andriana.

Casi todas ellas están basadas en textos griegos.

LA ANDRIANA O ANDRYA
Fue su primera obra, escrita aproximadamente a la edad de 19 años. 

Terencio la adaptó desde la traducción de dos obras del griego Menandro.
Cuenta la tradición que la aprobó Cecilio Estacio.


EL EUNUCO O EUNUCHUS
En esta obra encontramos los típicos personajes del soldado fanfarrón, la cortesana, la esclava, y el eunuco que da título a la obra y pie al enredo que en ella se crea. 

Fue la que tuvo en su día mayor éxito.


LA SUEGRA O HECYRA
Está basadas en obras de Apolodoro de Caristo.

No se adaptó a los gustos del público romano que abandonó el teatro para dirigirse a un espectáculo de acróbatas.

Esta obra sólo pudo completar su representación en el tercer intento.


EL ATORMENTADOR DE SI MISMO O HEAUTONTIMORUMENOS
Nos muestra el contraste entre la alegría y la tristeza.
El éxito de esta obra correspondió en parte al famoso actor Ambivio Turpion.


FORMIÓN O PHORMIO 
Basada en obras de Apolodoro de Caristo. 

El protagonista es el típico parásito de esta clase de obras, que en esta ocasión se sirve de subterfugios legales para conseguir sus propósitos y sacar adelante sus intrigas.

LOS HERMANOS O ADELFOS 
Esta comedia, compuesta y representada en el año 160 a.C. Fue la última de las seis comedias de Terencio. 

Protagonizan esta obra dos parejas de hermanos, pertenecientes a dos genera­ciones sucesivas.



ESTILO DE TERENCIO
El teatro de Terencio manejó todos los personajes convencionales que había utilizado Plauto: padre, adolescente, esclavo, parásito, fanfarrón, leno...

Terencio se esforzó en dar una psicología exacta a cada personaje.
Más que conseguir la risa irresistible, buscó provocar la sonrisa del espectador.
En sus comedias intentó dar profundidad  al carácter de sus personajes y pasó de la farsa lírica al drama psicológico.



PARTES DE LAS COMEDIAS EN TERENCIO
Cada comedia de Terencio comienza con una didascalia, un argumento y un prólogo. 

LA DIDASCALIA
Es la noticia oficial registrada en los archivos.

Se indica el autor y el título, el original griego, la ocasión y la fecha de la representación, el director de la compañía y el actor principal, y el compositor de la música.

EL ARGUMENTO 
Es un resumen versificado de la obra. 

EL PRÓLOGO
Terencio fue el primer autor que lo utilizó para defenderse de las críticas de sus adversarios, que censuraban el uso de la contaminatio

Se dio cuenta de que una trama demasiado simple no era suficiente para atraer a los espectadores por lo que recurre a la contaminatio.

Contaminó frecuentemente dos obras griegas para formar una sola acción, más rica en incidentes. 

Esto provocó las críticas de otros autores, que además atacaban su estilo, al que acusaban de demasiado débil e incluso señalaban que sus obras no le pertenecían y eran de la mano de sus amigos Escipión y Lelio. 

A estas acusaciones contestó airado en los prólogos de sus comedias, que son ardientes y satíricos, en contraste con sus comedias que son reposadas y puras en su desarrollo.


Sus comedias están construidas con gran habilidad. 
En la primera escena se expone el tema, y en adelante la intriga se desenvuelve de modo continuo a lo largo de episodios y sorpresas variadas. 
No hay saltos ni desproporción entre las partes, como en Plauto. 
En sus obras la música quedó relegada a un papel secundario y el canto se esfuma ante el recitado.
El interés se mantiene hasta el final.


INLUENCIAS DE TERENCIO



Durante la Edad Media sus comedias fueron adaptadas por la monja Roswitha von Gandersheim.

En su monasterio benedictino, Roswitha escribió seis comedias en prosa y en latín, con la estructura de las comedias de Terencio, pero de contenido cristiano, a fin de edificar a sus compañeras de claustro.


La influencia de Terencio se nota en el teatro de Lope de Rueda, en la comedia renacentista y en el dramaturgo francés Molière.



Diderot identificó en la obra de Terencio la expresión propia del drama burgués.